Habitualmente trabajamos con niños y adolescentes que hacen un mal uso de las redes sociales o de internet en general.

No es de extrañar, ya que desde que son pequeños están expuestos a una ventana infinita que les permite hacer infinidad de cosas. Todo ello tiene su parte positiva y su parte negativa, como casi todo en esta vida, ¿verdad? Como la parte positiva ya es conocida por todos, hoy me voy a centrar en los peligros a los que estamos expuestos todos los que usamos Internet y las redes sociales, aunque me centraré, como siempre, en la parte más vulnerable y desprotegida de la población a este respecto: los niños y  adolescentes.

Antes de nada, comentaré que hay ya algunos programas de control parental que evitan que los más pequeños de la casa visiten ciertas páginas de contenido no adecuado ya que los padres pueden seleccionar las páginas habilitadas y las que no para los niños. Si quieres saber más acerca de este tema, no te preocupes, en breve publicaré otro artículo con una pequeña guía para que os ayude.

Vamos al lío…

¿Qué es lo más común? Que los adolescentes y ya, hasta los niños, saben más de redes sociales y de navegar por nic3b1os-internetInternet que muchos de los padres, además saben mucho y son capaces de sortear hasta el más hábil de los detectives. Por ello, a veces muchos padres y madres se sienten desbordados porque no saben cómo hacer que sus hijos no pasen tantas horas conectado o que le den otro uso distinto. Les quitan el móvil. Ellos buscan un ordenador. Les quitan el ordenador. Se van a casa de un amigo. Así podría estar infinitamente. Tienen salidas para todo si su deseo es conectarse y estar en todas las redes posibles. Creedme, encontrarán la forma.

¿Cómo podemos evitarlo? Primero, tendremos que ver por qué lo necesitan. Ahí está gran parte de la clave de la resolución del problema, saber qué le pasa, qué le produce estar en las redes y qué le produce quitarse de ellas.

Por otro lado, si ya hablamos de una adicción, se recomienda contar con un profesional que nos guíe y aconseje y que trate con el niño y consiga que su estilo de vida sea más saludable en cuanto al uso de las tecnologías se refiere.

Hoy os voy a citar algunos de los problemas que pueden acarrear el uso indebido de Internet en general y de las redes sociales, en particular:

 

  1. ciberbullyingExposición a posible Ciberbullyng, Bullying o Matonaje

Sabemos perfectamente lo que es el bullying o acoso escolar, pero ¿se puede hacer también a través de Internet? Desgraciadamente, la respuesta es sí.

 

  1. Publicación de datos personales por parte de otros

Ya en los adultos es frecuente que confiemos en algunas páginas y depositemos datos personales, DNI, número de cuenta, dirección, etc. En los niños y adolescentes en particular, el peligro se acrecienta porque por un lado, no suelen distinguir bien lo que puede ser una información fiable de la que no, y por otro porque no son conscientes del todo de los peligros que tiene el compartir datos personales en Internet.

  1. Publicación de contenido personal desmesurado

El compartir fotos cada 5 minutos de lo que comes, dónde estás, con quién, a qué hora…. Es exponer en todo momento tu situación a cualquiera que tengas en las redes, que en el caso de los adolescentes, suele ser mucha gente (filtran poco las amistades, a más amigos/seguidores, mucho mejor).

  1. Incitación al odio

Es inevitable que visiten páginas o crucen palabras con gente de todas las edades/ tipos, por lo que pueden ver comentarios negativos hacia algo o alguien y sin darse cuenta, encontrarse inmersos en una opinión o estado negativo (racismo, xenofobia, intolerancia, etc.)

  1. Aprendizaje erróneo sobre algunos temas e Iniciación de conductas no deseables

Quieren saber sobre algún tema en concreto, buscan en Internet   y descubren páginas o foros que incitan a ciertas conductas que no son saludables ni recomendables como las que promueven la anorexia, chavales que desafían la ley, de bullying, etc.

  1. Posible contacto con personas que se hacen pasar por niños (grooming)grooming

Esta es una de las más graves. Adultos que se hacen pasar por niños y consiguen que les manden fotos, datos personales y lo que ellos quieran y luego les chantajean con publicar esas fotos o hacerles daño a la familia (ya que saben dónde vive) si no hace lo que les piden. Un verdadero peligro.

Es importante que al igual que hay que tener una charla con los peques acerca de la educación sexual y tantos otros temas, exista una vía de información hacia ellos desde que son pequeños para que entiendan el concepto de privacidad, del buen uso de las redes, de lo que implica, del engaño y de lo que se pueden encontrar en esa ventana infinita.

Como siempre, lo mejor es la prevención.

Y cómo no, recordad que los niños y adolescentes son la parte de la población más susceptible, pero no es la única. Hay muchos adultos que no son conscientes del peligro que acarrea compartir absolutamente todo en las redes sociales o que confían en los “bulos” que les llegan al móvil, o falsas entrevistas de trabajo en la que te piden que mandes foto de tu DNI o el número de cuenta. Siempre, siempre, siempre…cautela. Si nos quitan la privacidad, ¿qué nos queda?

¡Lo importante es disfrutar de las redes e intentar no caer en ellas, que hay mucho pescador!images