Por petición de nuestros lectores, en este artículo profundizaremos un poco más sobre el tema de padres tóxicos.

Según la autora Susan Foward, que fue la que popularizó el término, lo define así “aquellos padres que, por diferentes razones, causan sufrimiento a sus hijos a través de la manipulación, el maltrato, las demandas, desde la infancia hasta la adultez”.

En este artículo pretendemos hacer ver el daño que causa en los niños este tipo de conducta de los padres y la necesidad de evitar convertirnos en uno de ellos, pero ¿sabemos qué nos puede convertir en un padre tóxico?, ¿sabemos qué características define a un padre toxico?, con nuestra actuación hacia nuestros hijos ¿protegemos o intoxicamos?, ¿manipulamos o los orientamos?… en definitiva es una tarea demasiado difícil la de ser padres y esperamos poder ayudaros como lo hacemos con los padres que acuden a nuestro Gabinete con este tema.

A continuación exponemos una serie de características que definirían la conducta de un padre tóxico, existen muchos tipos de padres tóxico los cuales no tienen porque cumplir a “raja tabla” cada una de esas características, pero de este modo nos hacemos una idea del perfil que sigue un padre tóxico. Seria una persona:

  • muy exigente
  • intransigente
  • manipuladora
  • cualquier motivo le hace maltratar a sus hijos ya sea física o verbalmente
  • muestra constantemente su disgusto hacia su familia
  • es muy crítica con sus hijos, TODO le parece mal
  • sus necesidades están por encima de todo, incluso de sus hijos
  • sus fracasos y frustraciones se los achaca a sus hijos
  • hace de sus hijos el niño que no pudo ser, quitándole la oportunidad de vivir sus propias vidas
  • protege hasta tal punto a sus hijos que le impide cualquier tipo de autonomía e independencia
  • muestra disgusto hacia los amigos de los hijos, viéndolos como inferiores que su hijo
  • planifica de forma exagerada los estudios de su hijo, marcándole su trayectoria profesional
  • trata a los hijos con tiranía, autoridad y despotismo; deben estar al servicio del padre por el simple hecho de ser sus hijos
  • sienten celos cuando sus hijos disfrutan con otras personas

No son las únicas características, existen muchas más. Queremos dejar claro que ser un padre tóxico no significa que sean padres que no quieran lo mejor para sus hijos, porque como todo padre su objetivo es cuidarlos y protegerlos. Pero a veces eso llega a limites extremos y lo que acaban consiguiendo es limitar sus potencialidades y su desarrollo, insisto en que no lo hacen de forma intencional.

¿CÓMO EVITAR CONVERTIRNOS EN UNO DE ELLOS?

 

1. Saber identificar los comportamientos tóxicos

Todos en cierta medida nos comportamos de manera tóxica actuando de forma controladora, competitiva o distante sin darnos cuentas. Por tanto el primer paso será ser consciente de que nosotros también podemos ser un padre o madre tóxico, o actuar de forma que perjudica a tu hijo. Debemos reflexionar sobre si la relación que mantenemos con nuestro hijo y nuestros comportamientos hacia ellos favorecen o no el desarrollo de su potencialidad o si por el contrario son perjudiciales para ellos.
2. Rompe con el ciclo de toxicidad

Si tras el primer análisis te has dado cuenta que eres demasiado controlador o competitivo, piensa que tu hijo no es una copia tuya, que el como persona diferente a ti tiene derecho a tomar sus propias decisiones y a cometer sus propios errores. Por tanto dale su espacio y libertad para que aprenda a ser autónomo.

Si por otro lado eres de los que te cuesta mostrarle tus sentimientos, ábrete un poco y comienza a demostrarle cuanta importancia tiene para ti, piensa que un gesto de amor valen mas que mil palabras.
3. La comunicación debe se la base

Estimular la comunicación y la confianza para que el niño se sienta libre para expresar sus sentimientos e ideas. Así se sentirá un miembro importante de la familia con voz y voto.

Es importante que los niños sepan lo que los padres esperan de ellos.
Ante los conflictos conviene negociar, de modo que no sea la voluntad de los padres la que se imponga, sino que exista un consenso entre ambos para que las dos partes queden conforme.

La comunicación en la familia es muy importante porque evitará muchos conflictos con nuestros hijos.

Esperamos haber podido aclarar algo más este tema. Para obtener algún tema en concreto nos podéis hacer vuestras peticiones en un comentario.

¿Qué opináis sobre el tema? Nos interesan vuestras aportaciones e ideas.